VACACIONES
Buenas tardesa tod@s,
Vacaciones, el período del año que probablemente tenemos más
ganas de que llegue…. Y que largo puede llegar a hacerse cuando tienes niños en
casa todo el día. Durante el mes de
julio, mi hijo pequeño todavía tenía escuela infantil (desde aquí mi más
sincera admiración a las maestras de infantil y en concreto a Clara) y a mi
hija mayor la apunté a varios campus lo que nos permitió trabajar (donde esta
la conciliación?).
Pero llegó agosto, y ahí que nos fuimos los cuatro hacia la
montaña. Nosotros solemos veranear en un
pueblecito del Pirineo de Lleida, en pleno corazón de la Vall Fosca. Es una pedanía idílica de apenas 20
habitantes, pero que en verano se llena de vida y niños gracias a las familias
que tienen casa en el pueblo y vuelven a él.
Este año teníamos una infinidad de planes, pero poco a poco
estos se redujeron a pasar tardes de juegos con los amigos en la plaza y a
alguna excursión. También aproveché a
pasar ratos a solas, salir a correr, a pasear, a no pensar en nada, que también
necesitaba conectar con mi yo interior y desconectar de mi faceta como madre.
A mitad de las vacaciones, celebramos el Santo de mi hija
mayor, y siempre acostumbramos a regalarle un cuento. Este año, tiene 5, esté en una etapa bastante
rebelde, retándonos constantemente, y aunque sé que esto es una etapa esencial
en su desarrollo y que no tenemos que tomárnoslo como algo personal, a veces el
estrés hace que esto se nos vaya de las manos.
En fin, que fui a buscar un libro y, casualidades de la vida, apareció
este libro que nos ayudó a sentarnos juntas, leerlos, compartir como nos sentíamos,
en fin, reconectar. Esta maravilla se
llama MAMA, MARE en catalán y es de la editorial kalandraka. Se ha convertido en uno de nuestros
imprescindibles para reconectar, y es que es una pequeña joya.

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